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Cuestión de rabia.

La rabia del corazón es la maleza que crece en la inconsciencia
y va creando dardos que apuñalan al oponente.
La rabia es la opresión que ejercemos contra nosotros mismos
y que nos envenena la boca y nos nubla la mente.
La rabia es la acumulación de tristeza no expresada,
es querer golpear desde adentro a la vida.
Es querer apuñalar nuestros sentidos, 
para drenar como un grifo.
La rabia es sentirse solo con personas a tu alrededor.
Es aquella que se va transformando desde el pasado, y que
carcome nuestro futuro arduamente.
La rabia es el ardor de una herida.
Es el ciego que se golpea contra la pared de lo inevitable.
La rabia es un hoyo; uno en la pared 
y el segundo en el ama.
 Es querer y no poder llorar de impotencia, 
es hablar de fuego y quemarse,
es querer resistir y desistir en el intento,
es el llanto cohibido,
es el fuego del vacío,
es soñar con que algún día todo acabará,
tan mal o tan bien que ya no importará,
sólo deseando que algún día desaparecerá.


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